Brasil reacciona a tiempo, remonta ante Japón y sella su clasificación a octavos de final
- Christian Cruz Gonzales

- 1 jul
- 2 min de lectura
Tras un primer tiempo adverso dominado por el planteamiento táctico nipón, los cambios estratégicos de Carlo Ancelotti en el complemento permitieron a la 'Canarinha' dar vuelta el marcador con un agónico gol de Gabriel Martinelli a los 96 minutos.

El encuentro comenzó con un ritmo lento y trabado debido al cerrojo defensivo impuesto por Japón. Con una ordenada línea de cinco defensores, el conjunto asiático anuló los circuitos ofensivos de Brasil, obligándolo a hacer circular el balón únicamente entre sus zagueros Marquinhos y Gabriel Magalhães, o retrasarlo hacia el guardameta Alisson. Ante la escasez de oportunidades, la sorpresa llegó en el minuto 29 tras un error en la salida de Danilo: Kaishu Sano interceptó el balón en mitad de cancha, eludió a su marcador y sacó un remate raso y colocado junto al poste para decretar el 1-0 parcial.
La desesperación se apoderó del combinado sudamericano durante el resto de la primera mitad, evidenciando un juego estático y rendimientos individuales muy bajos en el mediocampo, especialmente por parte de Casemiro.
Sin embargo, en el entretiempo el técnico Carlo Ancelotti replanteó la estrategia disponiendo el ingreso de Endrick en reemplazo de Lucas Paquetá para acompañar a Matheus Cunha en el ataque. La presencia de dos referencias de área revitalizó a Brasil, que empezó a generar serio peligro mediante el juego aéreo. El arquero Suzuki salvó provisionalmente a Japón al volar para detener un potente cabezazo de Bruno Guimarães en el punto penal, y minutos más tarde un frentazo de Casemiro se estrelló en la defensa nipona. La insistencia brasileña tuvo su recompensa cuando un centro preciso de Gabriel Magalhães desde la banda izquierda fue conectado de cabeza por Casemiro, firmando el ansiado empate.
Japón acusó el golpe de la igualdad y estuvo a punto de quedar abajo en la jugada posterior, cuando Vinícius Júnior eludió a dos defensores por izquierda y definió con un remate de puntín que entre Suzuki y el poste lograron desviar. Cuando el partido parecía destinado a la prórroga, la balanza se inclinó de forma definitiva en el minuto 96: Bruno Guimarães amagó en la frontal del área y asistió de manera perfecta a Gabriel Martinelli, quien en el corazón del área definió rápido abriendo el pie contra el palo para sellar el 2-1 definitivo y desatar los festejos por la clasificación brasileña.








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