Falla técnica en el control aéreo del Reino Unido desata el caos e interrumpe cientos de vuelos en Europa
Una avería en el sistema de procesamiento de datos de vuelos obligó a los controladores a operar de forma manual, provocando la cancelación de más de 400 conexiones y dejando a miles de pasajeros varados en aeropuertos británicos e internacionales.

Un masivo fallo en el sistema informático del Servicio Nacional de Tráfico Aéreo del Reino Unido (NATS, por sus siglas en inglés) desató un severo caos operativo en el transporte internacional, obligando a cancelar más de 400 vuelos y provocando retrasos generalizados en las principales terminales británicas y europeas. La avería técnica, que afectó la planificación automática de las rutas de vuelo, obligó a los controladores a gestionar las secuencias de tráfico de forma manual, lo que redujo drásticamente la capacidad operativa del espacio aéreo británico.
El incidente comenzó durante las primeras horas de la jornada, cuando los sistemas informáticos principales y de respaldo del NATS experimentaron un problema de procesamiento de datos de navegación. La falla impidió que las tripulaciones de las aerolíneas cargaran electrónicamente sus planes de vuelo, generando un cuello de botella logístico en aeropuertos con alto volumen de tráfico como Heathrow, Gatwick, Mánchester y Edimburgo.
Ante el riesgo operativo, la aviación civil ordenó restricciones inmediatas al flujo de aeronaves. En respuesta a la contingencia, decenas de aerolíneas globales tuvieron que reprogramar o suspender temporalmente sus salidas y llegadas desde y hacia el Reino Unido, dejando a miles de usuarios varados en las salas de embarque y sobre las pistas de aterrizaje.
Causas del colapso y tiempo de recuperación
Técnicos del servicio de control aéreo informaron que, aunque la avería principal logró ser identificada y corregida horas más tarde, las secuelas operativas persistirán durante los próximos días. La acumulación de aeronaves fuera de posición y las tripulaciones desplazadas retrasarán la regularización completa de los itinerarios.
Por su parte, el Gobierno británico y las autoridades del sector de aviación civil descartaron de manera preliminar que el incidente responda a un ciberataque, atribuyendo el colapso a un fallo interno en el software de procesamiento. No obstante, se ha dispuesto la apertura de una investigación formal para determinar las causas exactas del colapso y establecer responsabilidades.
Mientras las aerolíneas intentan reubicar a los miles de pasajeros afectados, las autoridades de transportes advirtieron que el tráfico aéreo europeo continuará operando de forma limitada hasta que se logre estabilizar totalmente el flujo de vuelos.
Fuente: (EL PAÍS)












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