MICHELLE LOZANO CHÁVEZ: LA SOBERANA QUE EQUILIBRA LA EXCELENCIA ACADÉMICA Y LA PASIÓN POR LA MARINERA
A sus 19 años, la destacada estudiante de la Universidad de Lima y reina institucional de la escuela de baile Aureo Ramos comparte su filosofía sobre el pañuelo, mientras fuertes rumores sugieren que este 2026 asumirá una de las coronas más importantes del norte del país.

Michelle Alexandra Lozano Chávez equilibra dos mundos exigentes: su carrera de Negocios Internacionales en la Universidad de Lima donde cursa el séptimo ciclo en el décimo superior y una pasión que la abraza desde hace más de quince años: la marinera. Nacida en Lima, Michelle evoca una infancia de timidez y curiosidad, la cual a los cinco años la empujó a descubrir la danza bandera que transformaría su destino para siempre.
Para la joven, la marinera ha sido escuela, refugio y lugar seguro. Así consolidó su seguridad y el aplomo para entender que no hace falta llenar un coliseo para hacerse notar, pues basta con creer en uno mismo. “Cuando uno pisa la pista de baile, se vuelve grande”, afirma sobre esa dualidad de adrenalina y calma donde el cansancio y las lesiones desaparecen por completo.
Detrás del resplandor habita un enorme sacrificio físico y emocional, pero este arte la forjó en la resiliencia: la capacidad de caer, recomponerse y seguir con más fuerza. Esa misma disciplina la trasladó a las aulas. Ingresó a la universidad a los 16 años y ha representado a su casa de estudios en congresos internacionales.
En su evolución, guarda gratitud eterna hacia los maestros que esculpieron su talento: su primer profesor, Gustavo Reyes; Lucho Ticerán, su "padre marinerístico"; Aureo Ramos, figura clave en su crecimiento; y actualmente Frank Arana y Claudia Lucía Donet, de la Academia Alex Donet.
Hoy, portar el título de Reina de la Academia Aureo Ramos es un honor que asume con madurez. Consciente de los sacrificios invisibles, Michelle agradece a Dios, a su “mamita” Raquel, a sus padres por ser su motor, y a sus mentores. Sin embargo, este año depara un desafío aún mayor. Entre pañuelos y expectativas, un importante puerto norteño aguarda en silencio el anuncio de su nueva majestad. Con la mirada fija en el futuro, la soberana se prepara para volver a conquistar la pista y encarnar una sorpresa que promete emocionar a todos.












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